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Durante los 6 primeros meses de vida el bebé no necesita tomar nada más que leche materna.

Tras el parto, el bebé se encuentra en una fase de alerta que conviene aprovechar para iniciar la primera puesta al pecho, que favorece la subida de la leche y además le proporciona una sensación placentera al contacto con la madre (calor, protección y seguridad).

La leche materna es el alimento más adecuado y natural para el bebé, ya que le proporciona los nutrientes que necesita para su adecuado crecimiento y desarrollo, a la vez que se adapta perfectamente a su función digestiva.

La lactancia materna debe ser un acto deseado y elegido libremente por la madre, en cuya decisión es conveniente que haya participado el padre, ya que su compromiso en los cuidados del bebé y en el resto de las tareas domésticas, es una valiosísima contribución para el éxito y la permanencia de la lactancia materna. La leche de los primeros días se llama calostro, tiene color amarillo y un aspecto más denso. Aunque parece estar en poca cantidad, es suficiente para alimentar al bebé y le aporta gran cantidad de defensas frente a las infecciones.

Es posible que los primeros días te encuentres insegura al dar el pecho. No te preocupes, a pesar de ser un acto natural, a dar de mamar se aprende y a ello puede ayudarte el cuaderno “Lactancia materna: lo natural”, así como la asistencia a los talleres de lactancia materna. En ellos, puedes compartir dudas, aprender técnicas y resolver problemas que permitan mantener la lactancia materna de forma satisfactoria todo el tiempo que desees.

Como guía, pueden serte útiles los siguientes consejos:

· El pecho no tiene horario, ofréceselo cuando lo pida. Los primeros días mamará entre 8 y 12 veces en 24 horas.

· No es preciso que le despiertes, únicamente acércale el pezón a la boca. No cuentes los minutos de la toma, y espera hasta que él se suelte. Es importante que el bebé vacíe el pecho, pues la última leche es la que tiene un mayor contenido en grasas. Puedes ofrecerle los dos pechos en cada toma, o alternarlos en las tomas. La experiencia y las demandas del bebé te irán indicando lo que más os conviene.

· La postura es muy importante para garantizar el éxito de la lactancia. Ponte cómoda, con la espalda, los brazos y las piernas bien apoyados, no importa si estás sentada o tumbada. Sujeta el pecho con la mano, desde abajo, sin hacer la pinza con los dedos. El bebé tendrá su vientre en contacto con el tuyo. Entonces, ofrécele el pecho, él lo buscará y espontáneamente se cogerá. Es necesario que el bebé introduzca en su boca el pezón y la mayor parte de la areola, ya que es en ésta donde se realiza la verdadera succión. El labio inferior del bebé quedará doblado hacia fuera, su barbilla contra el pecho, y la nariz ligeramente sobre tu pecho, permitiéndole respirar perfectamente.

· Los pechos y las leches de todas las mujeres son adecuados para amamantar. Muy pocas enfermedades contraindican la lactancia materna. En estos casos el médico te aconsejará.

· El pecho, además de alimentar, proporciona consuelo al bebé.

· Los bebés sanos no necesitan tomar suero los primeros días de vida.

· Los recién nacidos alimentados al pecho no necesitan tomar nada más y no es necesario darles agua, zumos, infusiones ni leches artificiales. La utilización del biberón interfiere el aprendizaje de la succión del pecho materno. El bebé que ha tomado biberón tiene menos hambre y mama menos, y la falta de estímulo provocará una menor producción de leche en la madre. No hay peor ayuda que ofrecerle “una ayuda”. Si por razones médicas el recién nacido necesitara algún líquido suplementario, lo mejor es dárselo en vaso, cucharilla o cuentagotas en lugar de utilizar biberón, para evitar interferir en la lactancia materna.

· No es recomendable el uso de chupete, sobre todo en las primeras semanas, y especialmente hasta que la lactancia se haya establecido adecuadamente. El parto por cesárea y que el recién nacido sea prematuro o gemelo, no son obstáculo para amamantar. El pediatra, la enfermera o la matrona, te aconsejaran sobre las particularidades de la lactancia en estos casos. La madre lactante no debe fumar, tomar alcohol ni otros tóxicos. Si tus circunstancias personales o las de tu bebé, dan lugar a iniciar la lactancia artificial, el pediatra te orientará sobre como hacerlo. No obstante, en el anexo encontrarás instrucciones para la preparación de un biberón.

Más información aquí.

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